Alejados de la tradición del contador de chistes de los ´80 o del monologuista político de los ´70, los comediantes de Stand Up basan sus rutinas en la observación: sus remates buscan como objetivo la identificación con el público. En el Stand Up no hay tiempos muertos: cada premisa llega a un remate y de un remate al otro no hay más de 20 segundos. Más agresivos, más contemplativos, más duros, más simples, más originales o más directos, los humoristas tienen muchos estilos y todos son parte del mismo mundo, el mismo que comparten con el público. La realidad es la misma: lo que cambia es la mirada. En este ciclo, un grupo reducido de comediantes con mucha experiencia en el género compartirán escenario con nuevas generaciones. La propuesta es simple: venir, tomar algo, reírse y volver a casa. El ciclo, encabezado por Fernando Sanjiao y Pablo Fábregas, alternará con comediantes más jóvenes como Malena Guinzburg, entre otros.